miércoles, 25 de abril de 2018

Patatas guisadas como Dios me dio a entender y picatostes.

De vez en vez hay que hacer algún plato contundente y que te dure al menos dos días, para no estar tanto tiempo en la cocina, sobre todo cuando aprieta la vagancia hippie-señorial, "pourtant" ayer desempolvé unos apuntes que me había dado Tere, (Tere es mi complemento-ayuda de cámara-cuerpo de casa-jardinera-etc.etc..), y ni corto ni perezoso me dispuse a hacer estas patatas guisadas, que aunque fáciles yo nunca las hice, por eso las pongo aquí. Voilà !!



INGREDIENTES

3 patatas grandecitas 
5 ò 6 costillas de cerdo 
1 diente de ajo, finamente picado 
1 cebolla mediana, finamente picada 
½ pimiento verde y 1/2 rojo, cortado finito en juliana 
1 zanahoria finamente picada 
aceite de oliva virgen extra 
chorreón de vinagre 
sal 
pimienta negra 
2 hojas de laurel 
2 cucharaditas de tomate frito 
Condimento amarillo 
Pastilla de caldo 



Sofriendo

PREPARACIÓN

Sofreímos la cebolla junto a los pimientos y el ajo. 

Luego añadimos las costillas salpimentadas, la zanahoria, el laurel. 




Doramos un poco y añadimos las patatas troceadas al crack salpimentadas, el tomate y el condimento amarillo.



 Se rehoga otro poco y cubrimos de agua añadiendo la pastilla de caldo y el chorreón de vinagre.

Estaban sabrosas y muy buenas. Las acompañé con unos picatostes.

miércoles, 31 de enero de 2018

Solomillo de ibérico

Hacía tiempo que no cocinaba algo diferente a lo que tengo ya publicado, pero el otro día pasando por la carnicería del Corte Inglés vi unos solomillos de cerdo ibérico con muy buena pinta, así que ni corto ni perezoso adquirí un par de ellos.
El domingo pasado puse uno, pero se me olvidó hacerle alguna fotografía, por tanto hoy he preparado el otro para poder subirlo al blog. Como cocino por entretenerme no me importa repetir y ponerlo aquí.

 
Bueno yo lo he hecho de una manera muy simple y sencilla que me dijo mi hija María.


 

Salpimentamos y en aceite de oliva sellamos el solomillo en la olla.
Una vez sellado lo apartamos. 
 
Sellándose
En el aceite anterior de la olla pochamos la cebolla y los dientes de ajo.


Ponemos la carne, la hoja de laurel y la ramita de romero en la olla donde está el sofrito. Añadimos el vaso de vino tinto y dejamos que reduzca un poco y añadimos agua hasta casi cubrir el solomillo.

Cerramos la olla (exprés) y cocinamos durante unos 30 minutos.

Abrimos y rectificamos de sal si hiciera falta. Si queremos la salsa más fina, sacamos la carne, el laurel y la ramita de romero y con una batidora refinamos la salsa.




 
El cocinero